Aparentemente, “innovación” es uno de los conceptos de los que más se habla al referirse a la necesidad de cambiar el modelo productivo español, o incluso de mejorar la economía (al fin y al cabo, cubrir necesidades y asignar recursos) mundial. Pero, ¿qué es innovar? ¿No deberíamos, antes, definirlo claramente, para así poder después realizar estrategias, políticas, acciones públicas o privadas o mixtas, y, posteriormente, medir sus efectos en términos de innovación? ¿O acaso es más cómodo mantener el término líquido y vacuo para poder manejarlo en términos de politics (que no policies) y mediáticos?
Bien, yo, en base a lo que he estado leyendo últimamente y me parece sensato y coherente, propongo un principio de definición. Innovar es todo aquello que
1. Mejore los procesos de producción, aumentando la productividad.
2. Cubra necesidades. Dicho en términos mercantiles, descubra y explote nuevos nichos de mercado.
Necesariamente, por tanto, es un proceso que conlleva aplicación práctica, no se queda en la mera idea, y además, en mayor o menor medida exitosa, es decir: consigue lo que se propone.
Esto nos permite construir un concepto útil, comprensible por todos, y cuantificable. Y, por tanto, nos facilita, y no nos dificulta, el análisis y el desarrollo.
(Entrada inspirada por Fer).
