Escritos de Jorge Galindo » Blog Archive » Reducción del déficit: ¿prioridad?

Parece que, para el G20, la prioridad es reducir el déficit público. De acuerdo con que en algunos países la deuda pública estaba tomando rasgos (más que volumen) preocupante. De acuerdo con que España era uno de esos países. Tanto nosotros como otros hemos tomado medidas nada desdeñables (y, para mí, adecuadas) de reducción de déficit, que probablemente no sean las últimas. En nuestro caso, parece que hay consenso entre los especialistas: lo que nos penaliza en los mercados internacionales no es tanto nuestra abultada deuda como nuestra dependencia exterior y las escasas y frágiles expectativas de crecimiento. ¿Por qué hacer de la reducción del déficit la prioridad?

Aún diría más: ¿por qué hacer de un instrumento un objetivo? Bajo mi punto de vista, la capacidad de endeudamiento del sector público es una herramienta destinada a la mejora de las condiciones económicas del país. Entiendo la necesidad de hacer que ese instrumento no salte en mil pedazos, de mantenerlo en forma a través de un proceso de consolidación fiscal, pero no entiendo que este sea el objetivo. Esta ha de ser una práctica de fondo y transversal, digamos parte de un manual de buenas maneras de política económica, destinada a conseguir una mayor eficiencia del sector público y a reducir sus niveles de deuda aumentando su capacidad de autofinanciación. Los objetivos reales son, para mí, las reformas estructurales que este y otros países necesitan. Reformas que, por supuesto, se harán teniendo también en cuenta los criterios de consolidación fiscal y adecuada gestión de los recursos públicos. Pero nunca al revés. Si seguimos esa línea de razonamiento, acabaremos por proponer cosas tan absurdas como la última ocurrencia del PP: incluir un límite al déficit en la Constitución española, un “aquí nadie se pasa y punto”. Blanchard, por coger el último ejemplo, ha sacado un decálogo al que le falta un punto 0: “La reducción del déficit no es un objetivo per se, sino una necesidad que está supeditada a que el gasto público  y la política económica sean eficientes en su cometido de estimuladores y reguladores de la economía”.

Entiendo que a Citoyen le parezca que, últimamente, Krugman está poco razonable. Pero después de esta última salida del G20, que no ha considerado que la auténtica prioridad es otra (yo qué sé, la reforma financiera, por ejemplo), o admitir, como deja entrever el propio Citoyen al final de su entrada, que las prioridades son bien distintas para cada caso, entiendo que el Nobel esté enfadado.

[Nota al pie: antes de que a alguien se le ocurra. NO, no estoy diciendo que no haya llegado el momento de retirar los estímulos. Ni que sea necesario más gasto público. No tengo opinión formada al respecto. Lo que digo es que nos estamos equivocando en el enfoque, en las prioridades, y eso nos puede salir bastante caro. Soy consciente de que, en esta entrada, de tan fino que intento hilar, igual me he salido del telar.]


    Warning: Invalid argument supplied for foreach() in /home1/nosholto/public_html/jorgegalindo/blog/wp-content/plugins/disqus-comment-system/comments.php on line 8

Sobre mí

Sígueme en twitter

Contáctame

Este es el blog de Jorge Galindo. En él hay textos más bien analíticos sobre economía, política, sociedad y más. Está publicado bajo una licencia Creative Commons que se resume en que cualquiera puede usar el material aquí publicado siempre y cuando cite la fuente. Si le ha interesado este blog, suscríbase para recibir las entradas. Otros blogs interesantes (y mejores) sobre temas similares: