30 de Dec de 2009
Sí, pero ¿cuánto recorrido tiene esa medida?
Permíteme una pequeña disgresión. Definamos Productividad (P) como el cociente entre el Valor Generado (VG) y los Gastos Operativos (GO) necesarios para generar dicho valor. Dentro de estos GO están, lógicamente, los costes fijos como los salarios.
Tenemos, entonces: P = VG / GO
En una empresa, si disminuyes los GO estás incrementando la P, está claro… éste es el “camino fácil” por el que optan muchas empresas (tanto más fácil cuanto más fácil sea despedir), pero tiene un recorrido limitado, pues llega un momento en que no puedes bajar más tus GO sin afectar gravemente al VG. El reto (y en lo que trabajamos algunos, por cierto) es en lograr incrementos del VG.
Traslademos el razonamiento a un país: aunque estos conceptos son más difusos, el principio sigue siendo válido: un país puede incrementar su P si disminuye sus “GO”… y como disminuir salarios no suele ocurrir fácilmente, esto se hace, y vaya si se hace, vía incremento del paro.
O puede incrementar su P aumentando el VG, lo que a su vez puede hacerse “movilizando factores” (capital, trabajo, tierras…) o “haciendo mejor las cosas”. Tanto las reducciones de GO como la movilización de factores suelen dar resultados espectaculares pero limitados en el tiempo. Por lo tanto el reto está en la mejora de la P vía incremento del VG “haciendo mejor las cosas”, pues es la manera de hacerlo sostenible en el tiempo.
En este punto yo distinguiría las situaciones de emergencia (como esta crisis) de las situaciones “normales”. En emergencias, un país se debería plantear la bajada de salarios como vía para aumentar productividad si no quiere incrementos alarmantes del paro. Sin embargo, como ya he dicho, no me parece una via sostenible en el tiempo… en situaciones “normales”, el reto de un país es lograr incrementos sostenidos del VG (lo que es bien difícil, pues es, en palabras de Solow via Kantor, “la medida de nuestra ignorancia”).
La importancia de una reforma laboral, particularmente para España, es por un lado:
- Evitar que los ajustes de productividad se produzcan masivamente vía incrementos del paro
- Favorecer en lo posible (no es la única tecla a tocar) el incremento sostenido del VG
No sé si te he respondido.
En un comentario de una, por otra parte, interesantísima entrada de Roger Senserrich sobre la reforma laboral, Ender se para a explicar la productividad, base de la competitividad. Y lo hace de forma tan clara y adecuada que no puedo resistir reproducirlo aquí:
Permíteme una pequeña disgresión. Definamos Productividad (P) como el cociente entre el Valor Generado (VG) y los Gastos Operativos (GO) necesarios para generar dicho valor. Dentro de estos GO están, lógicamente, los costes fijos como los salarios.Tenemos, entonces: P = VG / GOEn una empresa, si disminuyes los GO estás incrementando la P, está claro… éste es el “camino fácil” por el que optan muchas empresas (tanto más fácil cuanto más fácil sea despedir), pero tiene un recorrido limitado, pues llega un momento en que no puedes bajar más tus GO sin afectar gravemente al VG. El reto (y en lo que trabajamos algunos, por cierto) es en lograr incrementos del VG.Traslademos el razonamiento a un país: aunque estos conceptos son más difusos, el principio sigue siendo válido: un país puede incrementar su P si disminuye sus “GO”… y como disminuir salarios no suele ocurrir fácilmente, esto se hace, y vaya si se hace, vía incremento del paro.O puede incrementar su P aumentando el VG, lo que a su vez puede hacerse “movilizando factores” (capital, trabajo, tierras…) o “haciendo mejor las cosas”. Tanto las reducciones de GO como la movilización de factores suelen dar resultados espectaculares pero limitados en el tiempo. Por lo tanto el reto está en la mejora de la P vía incremento del VG “haciendo mejor las cosas”, pues es la manera de hacerlo sostenible en el tiempo.En este punto yo distinguiría las situaciones de emergencia (como esta crisis) de las situaciones “normales”. En emergencias, un país se debería plantear la bajada de salarios como vía para aumentar productividad si no quiere incrementos alarmantes del paro. Sin embargo, como ya he dicho, no me parece una via sostenible en el tiempo… en situaciones “normales”, el reto de un país es lograr incrementos sostenidos del VG (lo que es bien difícil, pues es, en palabras de Solow via Kantor, “la medida de nuestra ignorancia”).La importancia de una reforma laboral, particularmente para España, es por un lado:- Evitar que los ajustes de productividad se produzcan masivamente vía incrementos del paro- Favorecer en lo posible (no es la única tecla a tocar) el incremento sostenido del VG
Brillante, por básica. Por cierto, que el blog que lleva junto a Demócrito, Como Queráis, es, probablemente, uno de los mejores sobre economía en castellano.
