Siguiendo con lo comenzado en esta entrada y con la propia sugerencia de Remo, vamos ahora a ver quién ha llevado el peso de la recesión europea. A continuación, el peso de cada uno de los países considerados en la pérdida de PIB europeo entre el segundo trimestre de 2008 y el mismo periodo de 2009. Clasificados de más a menos relevante:

Como cabía esperar, Alemania, Reino Unido, Italia, Francia y España acaparan en torno a un 70% del descenso de la Producción europea. Entre otras cosas, por el propio tamaño de su economía: es lógico que si son las más grandes, también sean las que tengan una caída que más pese. Así que, para refinar un poco el análisis y con ánimo de buscar a los peores de la clase, he añadido un dato: el de diferencia entre el % sobre el PIB que representaba cada país en el segundo trimestre de 2008, y el % de su caída sobre la caída total de la economía europea. Es decir: ¿quiénes han tenido un peso en la recesión por encima de lo que se les presuponía dado su tamaño relativo con respecto al resto de países? Y la respuesta es la siguiente, de mayor a menor:

Alemania ha tenido un peso bastante desproporcionada en la recesión europea. Para considerar esto, hay que tener en cuenta la gran dependencia exterior del país, que cuenta con un 46% del PIB destinado a exportaciones, dato bastante insostenible a largo plazo, según muchos analistas. Reino Unido e Italia también cargan con más parte de la recesión continental de lo que su tamaño daría a entender. Lo mismo sucede con 3 de los 4 países escandinavos (Suecia, Finlandia, Dinamarca), caso extraño. Y con los maltrechos bálticos (Letonia, Estonia, Lituania), así como con parte del Este (Hungría, Eslovenia, Croacia) e Irlanda; todos ellos con un considerable componente de inversión externa retirado con la crisis.
No cabe, en todo caso, buscar correlaciones aquí. Simplemente se ha de atender, como he insinuado en el párrafo anterior, a la situación de cada país para sí mismo y con respecto a su entorno. El dato más significativo de la tabla, en realidad, es el de Alemania. A mediados de los 90, como un buen amigo (alemán) se ha encargado de recordarme hoy, Europa decidió dar el paso definitivo hacia la unidad económica y monetaria para equilibrar el excesivo peso de los germanos en su entorno. Esta crisis ha supuesto para ellos un ligero pero sensible descenso en su relevancia económica europea, en favor de otros actores como Francia o la sorprendente Polonia, la única con crecimiento en el PIB. Ahora bien, a qué precio, el tiempo lo dirá.
Actualización: Suiza se me ha “colado” en la tabla a pesar de que debería haberla retirado por falta de datos. Siento el fallo.
