Ya se ha publicado en el BOE. Aquí está el texto completo en PDF. Y Manu Fernández hace un buen resumen comentado. Yo me limitaré a llamar la atención sobre ciertos puntos que se desprenden de un rápido análisis de contenido, así como del proceso de negociación:
1. La palabra y concepto de “obra” es preponderante en todo el discurso en torno al Fondo. Es decir: es un nuevo (o un añadido al) Plan E. La prueba más clara de ello es quizá la gran diferencia en los máximos por proyecto según tipo: 5 millones de € para obras, 200.000€ para suministros y servicios. Está claro que una obra siempre supone un gasto mayor, pero la diferencia es de un 2.400%.
2. El hecho de que se permita incluir gastos corrientes de los Ayuntamientos, aunque estos se limiten a un 20% de los fondos recibidos y a temas de “sostenibilidad social”, dice mucho del objetivo real de esta acción: inyectar liquidez a los municipios.
3. El tono del Decreto es lo suficientemente amplio, en lo que a temas a tratar se refiere, como para poder calzar casi cualquier cosa que genere empleo. Sí, se hace especial mención a “sostenibilidad” e “innovación”, pero en realidad se dejan vías abiertas para todo tipo de acciones.
4. Al fin y al cabo, la causa de que todo esto haya sido finalmente así es la propia presión de los municipios: son ellos quienes han dicho “no” a un plan destinado a dinamizarlos, y “sí” a tapar agujeros. Lo cual nos debería llevar a plantear una serie de cuestiones, tales como la adecuación y calidad del sistema español de financiación municipal, o los términos en los que se establacen las relaciones entre los diferentes niveles de la Adminsitración.
