Un trabajo que estoy haciendo para la Generalitat Valenciana, más esta entrada de Alex Barredo, me ha llevado a hacerme esta pregunta.
Como el propio Barredo dice, el mantra “un millón de pisos vacíos” se repite hasta la saciedad, de boca en boca, de comentario periodístico en comentario tertuliano. Un poco harto del mismo (como yo, ya que es un rumor que nace de una estimación ampliamente difundida en su día sobre cantidad de viviendas nuevas no vendibles en 2008), hace una aproximación algo rebuscada que arroja unos 4,5 millones de viviendas vacías. A mí se me antoja que hay una forma relativamente sencilla de llegar a una cifra diferente, y más ajustada. Pero eso sí, antes tenemos que aceptar el siguiente postulado: la diferencia entre vivienda vacía y de segunda residencia, en España, comienza a carecer de sentido.
Y carece porque aquí los inmuebles han venido siendo una inversión para muchísimas familias, y así han sido considerados. El concepto “segunda residencia” frente a “vacía” no ayuda a considerar el hecho de que esto ha dejado de ser así. Ahora que se ha demostrado que la vivienda sí baja, y cómo, de precio, tenerla ya no es una inversión. Y mantenerla como segunda residencia era algo que, en realidad, nunca se percibía como tal, sino como inversión. La pregunta, por tanto, es: ¿cuántas viviendas no principales, es decir, que no constituyen el hábitat de un hogar (persona, familia, grupo-secta), hay en España? Y, de manera subsiguiente, ¿cuántas de estas podrían estar preparadas, listas, ya para absorber demanda?
Vamos con la primera, que es la fácil.
A fecha de 2007, último dato proporcionado por el Ministerio de Vivienda, en España contamos con 7.719.122 viviendas no principales.
A modo de comentario curioso, y siguiendo el Censo de 2001, unas 3.500.000 de éstas son las llamadas oficialmente como “vacías”. Pero ya he dicho que esa cifra de poco vale. Así que vayamos más allá, con la segunda pregunta: ¿cuántas de todas estas viviendas serían susceptibles de absorción por parte de la futura demada de vivienda principal?
Refinemos más los cálculos, elaborando proyecciones sobre esta cifra a partir de porcentajes obtenidos del Censo de 2001. Cojamos las 7.719.122 viviendas no principales, y restemos:
· Un 4,3% residual correspondiente a tipologías extrañas difícilmente vendibles.
· Un probable 12,5% de viviendas en mal estado.
· Un 42,65% de viviendas en núcleos demasiado pequeños, o diseminadas. Más un prudencial 10,35% para acabar de eliminar todas las construcciones que no están preparadas para absorber población en modo primera residencia.
Nos quedan, ahora sí, 3.016.278 viviendas susceptibles de ser absorbidas por la demanda.
Marea, ¿eh? Tres millones de casas que podrían, a priori, ser ocupadas. Si mantenemos el ratio actual de habitantes por vivienda principal, de 2,69, significa que podrían albergar unos 8.125.000 personas. El crecimiento poblacional que, con una estimación moderada, tendríamos en los próximos 12-15 años.
¿Sigo, o paro?
Pues eso.
